Tres países anuncian en Bali que reducen a cero su impacto en CO2

El País (España) / Por Rafael Méndez

Globos en la Cumbre del Clima en Bali EFE Noruega, Costa Rica y Nueva Zelanda reforestarán y comprarán bonos.

Hasta ahora, los particulares y las organizaciones podían calcular su consumo de energía, su correspondiente emisión de CO2 y luego comprar créditos de carbono de proyectos de energía limpia para que el balance sea cero: eso es compensar las emisiones. Lo hacen, por ejemplo, los organizadores de eventos internacionales. Pero nunca países enteros. Ayer se dio un salto enorme: Costa Rica, Nueva Zelanda y Noruega explicaron que en unos años el balance de sus emisiones de CO2 será nulo, que lo que emitan lo compensarán reforestando o desarrollando proyectos de energía limpia. Sólo el Vaticano había tomado una iniciativa similar.

No es casualidad que los tres sean países con baja población y grandes masas forestales. Los tres han apoyado en Bali que los países ricos compensen a los forestales por mantener sus bosques, que absorben CO2 de la atmósfera, algo que ha asumido la cumbre. El Banco Mundial ha lanzado en Bali un mecanismo piloto para compensar a estos países. El cambio radical es que los ricos no compensarán a los tropicales por reforestar, sino por no talar, por mantener el bosque y que crezca.

El asunto levanta dudas sobre la efectividad y la moralidad. Noruega, un país con menos de cinco millones de habitantes y muchos bosques, emite poco y lo puede compensar. Pero a la vez su producción de petróleo en el mar del Norte le permitiría entrar en la Organización de Países Exportadores de Petróleo, (OPEP). Y ese petróleo sí es responsable de las de toneladas de CO2 en otras partes del mundo.

Aparte de esos pequeños detalles, sí hay experiencias impresionantes, como la que presentó ayer el director del Instituto Meteorológico de Costa Rica y alto representante en Bali, Paulo Manso. “Costa Rica será en 2021 un país de emisiones cero. Coincidiendo con la celebración de nuestros 200 años de independencia compensaremos mediante reforestación lo que contaminemos”, explicó a EL PAÍS.

Y los resultados son espectaculares: “En 10 años hemos aumentado un 20% nuestra superficie forestal, 600.000 nuevas hectáreas y vamos a duplicar esa cifra en los próximos 10”. Los dueños de los bosques reciben unos 50 dólares al año por cada hectárea, algo que ha acabado con los incendios y la deforestación. En 2007, Costa Rica ha plantado más de cinco millones de árboles. Eso, en un país de cinco millones de habitantes supone un récord mundial de 1,25 árboles por persona al año.

Por su parte, el ministro de Desarrollo de Noruega, Erik Solheim, anunció que invertirá al año más de 600 millones de euros en reforestación y que el resto lo compensará mediante mecanismos de desarrollo limpio, las inversiones en tecnología verde que los países ricos hacen en los países en desarrollo. Esas inversiones evitan la emisión de CO2 y eso se lo apunta el país desarrollado. Nueva Zelanda tiene un objetivo similar.