Recolección selectiva: Plan de reciclado de residuos

Noviembre 1998 / Por Alberto Aladro

La destrucción del medio ambiente, la extinción de las especies, la contaminación en general, son algunos de los temas que habitualmente, y cada vez más a menudo, aparecen en artículos periodísticos y/o son tratados por entes gubernamentales o políticos de distintos países.

La revolución industrial y el aumento del consumo por parte de los seres humanos a generado, con el correr del tiempo, un aumento también de los residuos producidos, al punto que en la actualidad la disposición de los mismos se ha transformado en un verdadero gran problema.

Unas palabras que en algunas naciones ya son de uso corriente, y en nuestro país se las escucha esporádicamente, es el tema central de esta nota, ellas son: «Recolección Selectiva».

Estos sistemas o programas de Recolección Selectiva procuran clasificar los residuos, separarlos según su naturaleza, reaprovechar algunos de ellos y facilitar el control del destino de los desechos no aprovechables que se generan.

El objetivo es claro: disminuir los valores de contaminación del medio ambiente, colaborando para su protección y de los que lo habitamos.

Desde el punto de vista práctico, la aplicación de este programa ofrece la posibilidad de reciclar los desperdicios susceptibles de ser transformados otra vez en materiales útiles.

El proceso de reciclado brinda entre otros, dos aportes muy importantes para esta problemática:

1. Evita la acumulación de grandes áreas de residuos, con el consiguiente impacto ambiental sobre ese entorno.

2. Posibilita la disminución del consumo de recursos no renovables como por ejemplo: petróleo, aluminio, minerales, entre muchos.

La efectivización de esta clasificación de los residuos por parte de todos nosotros, ya sea en el hogar como en el ambiente laboral, posee algunas desventajas que hace que en muchos lugares no se la tenga en cuenta. De todas las desventajas se resumen :

a. La globalizacion y los libres mercados hacen que algunos productos elaborados posean costos muy bajos, por lo que la utilización de reciclados se hace nula por su costo.

b. Actualmente muchas empresas no tienen estructura como para incorporar reciclados.

c. Muchos de los consumidores asocian la palabra «reciclado» con «usado» generando cierta cautela en la adquisición.

Todo esto no nos deja otra cosa que pensar que la recolección y clasificación selectiva va a ser difícil de incorporar como una filosofía de vida, ya que esta forma se generaría con una practica permanente de la misma. Además, siempre resulta dificultoso razonar la implementación de acciones cuyos frutos se verán a futuro. Pero a esto hay que aclarar que el futuro ya esta aquí, y es hoy cuando tenemos los problemas.

Los programas de recolección selectiva pueden implementarse en cualquier ambiente, hogares, municipios, oficinas, fábricas, escuelas, etc. y se fundamentan en lo que veremos a continuación.

Para facilitar el proceso, es fundamental que los materiales sean correctamente separados en el momento que se desechan, porque si así no lo fueren se incrementará el trabajo al tener que hacer otra clasificación posterior. Está demostrado que es mas fácil y económico separar los materiales en el inicio y no después cuando están todos mezclados entre sí.

Para cada caso en particular se debe realizar un estudio pormenorizado de los tipos de residuos generados, cantidades y forma en que se desechan, debiéndose también estudiar el mercado de captación de los mismos.

Si tomamos por ejemplo una planta fabril, debemos primeramente clasificar los residuos peligrosos de los no peligrosos, ya que los primeros necesitan un tratamiento especial según las legislaciones vigentes, y es a los segundos los que trataremos de separar mejor para que permita su reciclado.

Esto se consigue con la instalación por toda la planta de los recipientes necesarios en cantidad, tamaño y claramente identificados con rótulos con los nombres de los productos, (residuos), a disponer en el mismo. Siempre es conveniente la realización de la identificación de cada producto con un color diferente, ya sea en al rótulo o en el recipiente.

A medida que se van retirando los residuos de los recipientes, ellos se van traspasando a recipientes de mayor volumen hasta llegar al tamaño que es retirado de la planta.

Todo el programa de reciclado no tendría éxito si no viene acompañado con un plan de capacitación de todas las personas involucradas en todos los niveles, y una campaña de difusión de la misma con la confección de impresos, afiches, etc.

Muchas empresas han comenzando a implementar este programa logrando ingresos con la comercialización de sus residuos, o logrando bajar sus costos de «recolección de basura» al disminuir los volúmenes que son retirados.