Acuífero Guaraní: Un mar oculto bajo la tierra

22 mayo 2005 / La Nación (Paraguay)

Según dos nuevos estudios que se publican hoy en Science

El acuífero Guaraní, uno de los mayores reservorios subterráneos de agua dulce del planeta, podría sufrir un grave deterioro por la contaminación y la explotación irracional. 

El aumento sin control de los volúmenes de agua extraídos y los contaminantes como agroquímicos y residuos urbanos e industriales, entre otros factores, son las principales amenazas que se ciernen sobre este recurso natural, capaz de abastecer de líquido a la población mundial por 200 años, según los estudios técnicos preliminares.

Los cuatro países miembros del Mercosur están trabajando desde el año 2000 en el denominado Proyecto para la protección ambiental y el manejo sustentable del Sistema Acuífero Guaraní, con el apoyo del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés), el Banco Mundial y la Organización de Estados Americanos (OEA).

Los técnicos tienen hasta marzo del 2007 para presentar a los gobiernos una propuesta de gestión común del recurso. La meta, según explicó la ingeniera Elena Benítez, directora de Recursos Hídricos de la Secretaría del Ambiente, es aumentar el conocimiento acerca del recurso y proponer un marco técnico, legal e institucional para su gestión coordinada entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, apuntando a su preservación.

El costo total del proyecto es de 26 millones de dólares, de los cuales 13 millones son aporte del GEF, 11 millones contrapartida de los cuatro gobiernos, y 1,5 millones de agencias de cooperación internacional.

Por ahora todo está en fase de estudio. En realidad, según comentó Benítez, es muy poco lo que todavía se sabe del acuífero. «Todavía no tenemos un panorama completo de cómo funciona», dijo.

La tarea inicial consiste en reunir datos para definir sus características, identificar las áreas de recarga y descarga y comprender su hidrogeología y dinámica. Para realizar ese trabajo fue seleccionado el denominado consorcio Guaraní, conformado por empresas paraguayas, israelíes, argentinas, brasileñas y uruguayas. En un plazo de 28 meses, esta firma tiene que desarrollar un banco de datos hidrogeológicos del acuífero, que permitirá a los técnicos conocer en detalle cómo funciona, dónde hay que extremar cuidados para evitar contaminación y cuál es la manera más sustentable de explotar el recurso.

DATOS PRELIMINARES

Aunque todavía queda mucho por estudiar, ya se conocen problemas concretos, explicó la ingeniera Benítez. Por ejemplo, en las ciudades hermanas de Rivera y Santana do Livramento, en la frontera entre Uruguay y Brasil, hay un elevado riesgo de contaminación por la proximidad del área de recarga del acuífero con pequeñas industrias.

En el Paraguay, la deforestación es uno de los principales problemas. Con la tala indiscriminada de árboles, la capacidad de infiltración del agua es mucho mayor y el suelo queda más expuesto a la erosión y a contaminantes.

La presencia de pesticidas y fertilizantes agrícolas en zonas donde el acuífero se recarga con el agua de lluvia constituye una amenaza. Y la actividad agropecuaria puede además compactar los suelos e impedir la infiltración, explicó.

AGUA Y ROCA

Un acuífero es una formación geológica que aloja agua subterránea y le permite moverse. El Guaraní es en realidad un sistema de acuíferos, que abarca aproximadamente 1,2 millones de kilómetros cuadrados. Se estima que contiene una reserva permanente de 45 mil kilómetros cúbicos de agua. En gran parte del acuífero, el agua es surgente, lo que ahorra el costo de bombeo, y en su zona central, brota caliente. Como un homenaje a la civilización que más tiempo ocupó el sitio donde se encuentra emplazado, el acuífero fue bautizado Guaraní.

Actualmente se estima que el 36% de la población habita en el territorio que abarca esta reserva natural de agua, que se extiende como una faja desde Concepción hasta Encarnación.

Según la ingeniera Elena Benítez, existirían al menos 200 pozos artesianos que extraen agua del acuífero. Los pozos se localizan principalmente en la zona centro y sur de la faja, y se utilizan mayormente para consumo doméstico y usos agrícolas.

Conocimiento es la base para preservación

Difundir conocimientos sobre al acuífero Guaraní y crear conciencia sobre la necesidad de su preservación son los objetivos fundamentales de un proyecto que encara la organización ambientalista Alter Vida. Se trata de una serie de talleres de capacitación en distintas comunidades del Alto Paraná, donde se cree que están ubicadas las denominadas zonas de recarga del recurso natural.

Recientemente se realizó la entrega de una serie de materiales educativos en los distritos de Itakyry y Minga Porá, con la participación de autoridades departamentales y locales.

En estas comunidades también se ubicaron carteles indicadores referentes al Sistema Acuífero Guaraní. Víctor Benítez, responsable del programa de Biodiversidad de Alter Vida, señaló que el encuentro con las autoridades fue muy importante teniendo en cuenta que de esta manera la sociedad tendrá mayor conciencia y se nutrirá de información sobre el recurso natural, uno de los más importantes con que cuenta el país.