La nueva forma de saciar la sed por combustibles

La Nación (Argentina) / Por Jeffrey Ball – The Wall Street Journal

Conoco Phillips y Tyson Foods Inc. planean producir diésel a partir de grasa animal, un ejemplo de cómo las empresas tradicionales tratan aprovechar el creciente interés en la energía alternativa.

La petrolera y la compañía de alimentos están listas para anunciar hoy un acuerdo bajo el que Tyson enviará grasa de res, puerco y pollo de una planta procesadora de alimentos en Texas a una refinería cercana de Conoco, donde la petrolera la convertirá en diésel.

El nuevo compuesto, que las compañías han llamado «diésel renovable», será diferente del biodiésel más conocido, que se suele producir a partir de grasas vegetales en fábricas especiales. El biodiésel es distribuido usualmente en camiones, ya sea a terminales, donde se añade en pequeñas proporciones al diésel normal, o directamente a las estaciones de gasolina, donde se vende como combustible aparte.

En contraste, el diésel de grasa animal que ofrecerán Conoco y Tyson será producido en las refinerías existentes, empleando buena parte del proceso químico utilizado para transformar crudo en combustible para motores. Saldrá de la refinería como parte de la mezcla normal. Se distribuirá por las tuberías existentes y se venderá como diésel normal.

El acuerdo subraya cómo la creciente presión pública y política por combustibles alternativos afecta las industrias establecidas. Conoco y Tyson ven que el diésel renovable encaja en su línea de productos tradicionales mejor que el biodiésel o el etanol.

«A diferencia del etanol, (el combustible) entra directamente a nuestros sistemas de transporte. A su manera, es una buena adición (a los combustibles tradicionales)», dice Jim Mulva, presidente ejecutivo de Conoco.

Tyson ve al diésel renovable como su oportunidad de aprovecharse del auge del combustible alternativo.

Convertir la grasa animal en combustible para motores es más caro que producir diésel convencional, pero el gobierno de Estados Unidos ofrece ahora un crédito fiscal de US$ 1 por galón de biodiésel. El combustible aún debe ser aprobado por la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA). Conoco planea solicitar esa aprobación pronto.

Las compañías dijeron que prevén empezar la producción durante este año y en 18 meses alcanzar unos 175 millones de galones de diésel renovable al año, producidos en algunas refinerías de Conoco.

Ese nivel de producción sería significativo según los estándares del mercado de combustible alternativo. Una típica planta de biodiésel produce unos 40 millones de galones al año. Es una pequeña cantidad para los estándares del mercado petrolero y significa sólo un 0,5% de los combustibles refinados que produce Conoco en EE.UU al año.

«Falta ver qué tan bueno es esto comercialmente», advierte Mulva sobre los combustibles alternativos. «Pero sabe, uno debe empezar por algún lado.»

Por Jeffrey Ball
The Wall Street Journal