La actividad física se convirtió en una prioridad para los ejecutivos

30 abril 2005 / La Nación (Argentina) / Fuente The Sunday Times

Tendencia entre los CEO

Deporte y gimnasia sirven para cuidar la salud y como modelo para los negocios

Foto: La NaciónLONDRES (The Sunday Times).- El millonario John Caudwell es un self-made man; dirige el Grupo Caudwell, propietario de la cadena minorista Phones4U. “Soy competitivo en todo cuanto hago -dice-. Aplico ese principio tanto en los negocios como en mi estado físico. Amo la necesidad de trabajar y de ser el mejor, son mis dos motores psicológicos.” Además de la práctica diaria en su gimnasio, recorre en bicicleta 22,4 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para ir a su oficina.

Caudwell atribuye a este régimen su mayor permanencia en la cima: “Tengo 52 años. Me ha dado una energía formidable para hacer lo que quiero”.

Las cifras de la Fitness Industry Association indican que otros comparten esta opinión. Los gimnasios privados y los clubes de salud suman 3.570.500 socios, casi el doble de los que tenían en 2000.

Technogym, el mayor proveedor de aparatos para gimnasia de Europa, registró en 2003 un notable aumento del giro de su división británica, Wellness at Home, dedicada al diseño y la instalación de gimnasios privados. Un equipo de arquitectos y diseñadores de interiores adapta los proyectos a las especificaciones de la clientela adinerada. También los instalaron en Goldman Sachs, Merrill Lynch y el Deutsche Bank, para uso del personal superior.

“Cada día se construyen más hogares con gimnasio incluido. Los arquitectos dicen que para 2010 todas las viviendas que superen el millón de libras tendrán un gimnasio múltiple”, afirma Simon Whitmarsh-Knight, gerente de Wellness at Home. Los ejecutivos suelen gastar hasta 50.000 libras en un gimnasio privado.

Hay más caros y algunos hombres de negocios hacen construir lujosas instalaciones deportivas en sus residencias. “Tienden a darles un uso intensivo y les gusta usarlas en reuniones o fiestas para impresionar a sus invitados. Por eso, a veces, quieren algo espectacular”, menciona Ego Falkovsky, jefe de diseño del estudio de arquitectura Thorp Design.

Comida y negocios

Alan Bird, gran chef de The Ivy, uno de los restaurantes más elegantes de Londres, admite que ha debido adaptar su menú al deseo de los ejecutivos de cuidar la silueta. “Son más conscientes de su salud. Los almuerzos de negocios han sustituido las cenas. Aun así, eligen más bien platos livianos y renuncian a la entrada o al postre.”

Por otra parte, empiezan a compartir los beneficios de la gimnasia con su personal.

K2 Performance Systems trabaja con atletas de elite para aplicar en el mundo de los negocios los principios de sus regímenes de entrenamiento. En 2004 duplicó con creces sus contratos con grandes compañías. “La clave está en las semejanzas entre el campo deportivo en el que se mueven los atletas y el ruedo en el que operan los altos ejecutivos: la competencia durísima, las presiones intensas, los estrechos márgenes de error y el alto costo del fracaso -opina su CEO, Keith Hatter-. Nosotros vemos si están en buenas condiciones físicas. A menudo, no se trata de convertirlos en ratas de gimnasio o maratonistas; a veces, los cambios requeridos son minúsculos.

Quienes han estado en la cima en ambos mundos destacan las lecciones que el deporte puede dar a las empresas. George Cox, miembro de la junta supervisora de Eurnext, fue técnico del equipo británico de remo y presidió el Institute of Directors. “Entrenamiento es disciplina, precisamente lo que tenemos que aplicar en los negocios. En realidad, el técnico deportivo establece qué intenta lograr y adapta todos los métodos a ese fin”, explica.

Más preocupación

Las aseguradoras comienzan a interesarse bastante por la salud de los ejecutivos máximos de las compañías británicas. Sus chequeos son más rigurosos y han aumentado las primas para los que no aprueben el examen.

Norwich Union, aseguradora de salud con una cartera de altos ejecutivos, ha adoptado como herramienta principal la llamada health screening (pesquisa de salud). Incluye cuestionarios sobre el estilo de vida, actividad física y estrés y un test de detección de nicotina. Antes, las compañías en general recurrían al examen médico, que sólo buscaba señales de enfermedades graves.

En última instancia, el deseo de estar en forma debe ser una cuestión personal. Fred Turok, CEO de la cadena de gimnasios LA Fitness, opina: “Los ejecutivos siempre centraron su atención en amasar una fortuna. Ahora también se fijan en su salud. Así, algún día podrán disfrutar de su retiro. Quieren asegurarse de que están en condiciones de escalar el Himalaya o dar la vuelta al mundo en yate”.

El caso más célebre es quizás el del hotelero sir Rocco Forte. A los 60 años, todavía participa en maratones y triatlones. El 3 de julio competirá en la triatlón anual CEO Ironman Challenge, en Klagenfurt (Austria), tal vez la prueba de resistencia en jornada única más difícil del mundo. El ganador será declarado el CEO europeo en mejor estado físico.

Traducción de Zoraida J. Valcárcel