Cielos despejados, más calentamiento

6 mayo 2005 / BBC Mundo (Reino Unido) / Fuente Revista Sciense

El cielo azul, despejado, sin una nube, podría exponernos más al calentamiento global, de acuerdo a varios ensayos publicados en la revista Science. 

Los investigadores dijeron que la contaminación que hizo que aumentara la nubosidad en el cielo durante los años 60, 70 y 80, ocasionó una disminución de la luz en la Tierra.

Esto compensaba un poco el efecto invernadero causado por las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

El control de la contaminación ha hecho que los cielos se despejen, lo cual, para los especialistas, es un hecho positivo, pero que, paradójicamente, podría ocasionar que los gases del efecto invernadero empiecen a tener un mayor efecto.

¿Cómo?

El CO2 contribuye en el calentamiento global al «atrapar» el calor que emite el Sol.

No obstante, la energía solar que captura es sólo aquella que antes ha tocado la superficie terrestre, por lo que a mayor nubosidad, menos oportunidad tiene el dióxido de carbono de retener el calor.

Hoy en día, los esfuerzos por controlar la contaminación han hecho que en el cielo vuelva a imponerse el azul.

Ésta es una mejora apenas perceptible por los satélites y otros equipos especiales, los cuales también han detectado que con esta «limpieza» se ha registrado un aumento de la temperatura.

Frustración

Nueve de los 10 años más calurosos que se hayan registrado, ocurrieron en la última década.

Este hecho hace que los especialistas se pregunten de qué manera un cielo despejado ha contribuido con el calentamiento.

La búsqueda de esta respuesta es un trabajo que ha llegado a frustrar a algunos expertos, que se han quejado por la falta de presupuesto que destinan los gobiernos para analizar la información «valiosa» que recogen los satélites meteorológicos.

Según ellos, «un entendimiento decente del papel de las nubes y las neblinas es fundamental para realizar cualquier valoración de lo que el calentamiento global nos depara para el futuro».