5 de Junio: Día Mundial del Medio Ambiente

25 abril 2005 / SRT (Argentina) / Fuente: UNEP

Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos

STOCKHOLM CONVENTION ON PERSISTENT ORGANIC POLLUTANTS (POPs)

El Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) ha entrado en escena por primera vez en una reunión de 800 funcionarios gubernamentales y observadores que se celebró en Punta del Este, Uruguay, del 2 al 6 de mayo, bajo el auspicio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP). “El Convenio de Estocolmo contribuirá a salvar vidas y proteger el medio ambiente natural, particularmente en las comunidades y países más pobres”, afirmó Klaus Toepfer, director de la UNEP.

Esta importante reunión ocurre en vísperas de otra conmemoración del “Día Mundial del Medio Ambiente” que se celebra cada 5 de junio por Resolución 2994 del 15 de diciembre de 1972, emanada de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, con el objeto de hacer más profunda la conciencia universal de la necesidad de proteger y mejorar el medio ambiente.

El Convenio de Estocolmo discutido en Punta del Este pretende como principales objetivos:

a. Reducir al mínimo y eliminar las descargas de dioxinas y furanos, informando a la población para evitar la quema de desechos y otros materiales en lugares abiertos.

b. Suprimir gradualmente el DDT, excepto en aquellos países que lo usan para eliminar el mosquito que propaga la malaria.

c. Limitar el uso de algunos termiticidas usados actualmente.

d. Limpiar de bifenilos policlorados, PCBs, equipos obsoletos, tales como transformadores eléctricos y otros equipos.

El Convenio de Estocolmo entró en vigor el 17 de mayo de 2004 con el fin de eliminar 12 productos químicos industriales peligrosos que pueden producir daños en el sistema nervioso e inmunológico, provocar cáncer, desórdenes reproductivos y perturbar el desarrollo normal de niños. Los 12 contaminantes orgánicos persistentes contemplados en el Convenio son: aldrina, clordano, DDT, dieldrina, endrina, heptacloro, hexaclorobenzeno, mirex y toxafeno, PCBs, hexaclorobenzeno, dioxinas y furanos. Estos productos químicos son altamente tóxicos, estables y persistentes (duran varios años sin degradarse) y se bioacumulan en la cadena alimentaria.