21 de abril: «Día de la Higiene y Seguridad en el Trabajo»

Abril 1999 / Por Omar A. Gabba

UN POCO PARA RECAPACITAR

Debemos hacer mención que el Sistema de Riesgos del Trabajo fue creado para cambiar de raíz una situación inadmisible derivada de un código de aplicación inoperante y permisivo que produjo, entre otras cosas, una elevada accidentalidad, producto del escaso nivel de prevención existente en las empresas.

El Estado dispuso en la Ley Nº 24.557 delegar en las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo el asesoramiento y control de la «Prevención» creando, además, una prórroga de hecho para la no-sanción por incumplimiento en esta materia de los Planes de Mejoramiento.

Es por ello que se debe recordar que el próximo 21 de abril es el día de la Higiene y Seguridad en el Trabajo, en conmemoración de la sanción de la Ley Nº 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo en el año 1972, de manera que las actitudes de los miembros de las organizaciones hacia sus deberes, hace menester elevar votos para que podamos lograr todos juntos que la «Prevención» sea una realidad de todos los días y no un festejo de pocos.

Sin embargo, no olvidemos que vale el reconocimiento a todos aquellos que han hecho posible la aplicación y la enseñanza de la Prevención en un contexto lleno de dificultades, a fin de salvaguardar la salud y calidad de vida de toda la sociedad, y que hoy finalmente se ven reconocidos y reconfortados.

Ellos son los profesionales de la Higiene y Seguridad, Medicina Laboral, Ergonomía, sin obviar a los de Defensa Civil, Cuerpos de Bomberos y Socorristas entre otros.

Dada la experiencia que se ha acopiado, es recomendable para que la prevención tenga éxito deban sumarse a esta filosofía los altos mandos directivos y las gerencias tanto de áreas productivas como de servicios, supervisores y trabajadores, para lograr cada año una mejor realidad en la calidad de vida, eficacia y competitividad.

El inicio de la acción general de formación de actitudes, se basa en contar con una gran familia prevencionista, donde no deberán faltar los docentes y los medios de comunicación y el propio estado, con un objetivo común, la salud y seguridad de todos nosotros.

Con reciprocidad y responsabilidad podemos alcanzarlo.